- Y yo empecé a trabayar a los nueve años, que vinieron a por gente pa cuidar les vaques en Castilla...
-Agggrrrr, gorrrfff, urfff...
- Y luego empecé a facer carreteres por aquí por El Entregu...
-Agggrrrr, gorrrfff, urfff...
Y el paisano va animándose y ya no calla. Empatamos saliendo de El Entrego, antes de Venturo. Anduvimos un par de kilómetros mirándonos de reojo a ver quien la tenía mas larga, quiero decir, a ver si nos depegábamos el uno del otro, pero no había manera. Al principio hablamos poco.
- ¿Tu no andes con los de Valnalón?
Es igual que expliques que, bueno, los colegas no son exactamente Valnalón, Valnalón es el equipo de baloncesto, a ver como le explico yo a este colega lo del GC Buenavista.
- Bueno, ala, yo voy a subir la Camperona, hasta luego...
- Cagonmimanto, voy subir contigo, que yo soy de por aquí, y tengo un primu en Les Felechoses...
Luego resulta que el colega conocía a todos los perros, gatos, panaderos y chigreros de la Güeria. Y subir, subía él, porque yo, entre que era la primera subida seria del año, entre que llevaba mas capas que una cebolla, y además estaba acojonado de la nieve, iba detrás del paisano con la lengua fuera, todavía tengo que comer mucha pasta para empezar a subir bien. Y el colega empezó a coger carrerilla.
- Y después marché pa la mili, y cuando vine empecé a picar pa Duro Felguera, y era cuando fumaba tres paquetes diarios... Y estuve en el Adaro...
-¿Que te vió, don Vicente Vallina?
Aquí fue la única vez que el colega me dejó meter peseta, al hablar de DON Vicente, por supuesto con el don delante, de que lu conocerá esti individuo... y ya sabéis que don Vicente era dios para los mineros.
- Cagonmimanto, no me vaciles...
- ¡Redios, tres paquetes, cagononmimanto, vas decime tu que no! Y luego estoy operau de la espalda...
-¿Quien te operó, Constantino?
Esti ye de la zona, debió pensar el colega, al ver que yo conocía a toda la plantilla del Adaro. Pero ni a´n así callaba. Y venga Camoperona arriba, no es lomás duro que hay por aquí, pero empezaba a aparecer la nieve, y esto acojona un poco. Y el colega, venga...
- Y luego fui pa Maria Luisa, y acabé de picador en el Candín, y ya tengo 65 años...
A todo esto, subía con una BTT Cervino del Pleistoceno Anterior, playeros, nada de pedales automáticos. Yo con Goretex hasta en el casco, que con esta nevada apetece poner calzoncillos de gaitero. En la Camperona había poca nieve, la carretera estaba despejada; pero mirases donde mirases, había nieve como para repartir. Y Peña Mayor parecía el Kilimanjaro.
- Y ye que hoy aburríame, y echome la muyer de casa, y digo, voy dar una vuelta hasta la hora de comer. Y mira quien me iba a decir que diba a acabar en la Camperona, vaya bien que subes, chaval...
.-Agggrrrr, gorrrfff, urfff...
Cuando bajas tienes la sudada encima, ducha hirviendo para que te vuelvan los dedos (de pies, o de manos, o de los dos), y cuando me acuerdo del colega, dan ganas de tirar la bici a un bardial.